He asistido a 102 conciertos este año, contando los que dan lugar dentro de festivales. Tras hacer balance de todos ellos, han sido galardonados con la máxima puntuación (5 estrellas), 13 de ellos. A continuación, en orden cronológico:
Hoy por fin tacharé de la lista ver a este artista en directo, ya que a las 21:45 tocará en la sala Barts, bajo la programación del Festival Grec y con la colaboración de la plataforma Cooncert. Antes, podremos descubrir a otro cantautor folk: Adam Giles, que actuará como telonero.
La última vez que William Fitzsimmons estuvo en Barcelona fue en 2010, en Sidecar, y yo no "pude" ir, ya que no encontré compañía para hacerlo. Esta vez sí la tengo, y me alegro que el contexto sea muy diferente: más aforo, butacas, y además viene acompañado de la violinista Abby Gundersen. Ella es hermana de Noah Gundersen, y también colabora en Charleroi: Pittsburgh Volume 2 (Groenland Records, 2016), el último EP del de Illinois que viene a presentar. Estas seis canciones son la continuación de la historia que había detrás de Pittsburgh (Grönland Records, 2015), álbum que publicó Fitzsimmons el año pasado. Explica en su web que así como la primera parte hablaba de su abuela materna, que llegó a conocerla, ésta habla de la paterna que, por circunstancias propias de una película, nunca pudo conocer. El nombre del EP lleva el nombre del pueblo de donde era la mujer, que se llamaba Thelma. Cuenta el artista que las canciones es lo único que le queda para, de alguna manera, conocerla. Así suena Hear your hearten el disco:
Y así va a sonar esta noche:
Os hablo de él en la última Rayuela Musical Radio de la temporada, a partir del minuto 59:45.
Otro de los artistas que recomendé en la anterior Rayuela Musical Radio fue un músico de aquí, pero que podría ser de fuera por el tipo de música que hace. Se llama Yuri Méndez y su nombre artístico es Pájaro Sunrise. Hace unos meses publicaba su nuevo disco, que lleva por nombre Oh My (Lost songs 2006-2016), un doble LP que edita con su discográfica de siempre: Lovemonk. Coincidiendo con el décimo aniversario del primer álbum del proyecto, el leonés ha decidido recopilar 22 canciones inéditas de estos 10 años, que incluyen canciones que nunca vieron la luz, grabaciones caseras y versiones de grupos como The Beatles, Johnny Cash o Springsteen (entre otros).
Tenía previsto presentar el disco el 17 y 18 de junio en Barcelona, en formato dúo (violín y guitarra), pero sufrió un accidente y la escayola en el brazo le hizo anular los conciertos, que han sido pospuestos para el 9 y 10 de septiembre. La iniciativa es del proyecto Terrats en cultura, que programa actuaciones en azoteas de Barcelona desde 2013.
Os dejo con Total Mistake.
Podéis escuchar esta recomendación en formato radiofónico a partir del 74:57.
Charlie Cunningham ha sido uno de mis descubrimientos de este año, así que no podía dejar pasar la oportunidad de hablar de él por aquí. Con sólo 3 EP’s publicados y tras telonear a Rodríguez en el Royal Albert Hall y ser considerado una de las revelaciones del festival Eurosonic, está girando por toda Europa, y no queda duda que ha enamorado a la crítica con su manera de tocar la guitarra española. La primera vez que lo escuché, pensé “¿de dónde sacará este chico estos aires aflamencados?”. Luego descubrí que vivió dos años en Sevilla y allí perfeccionó su técnica como guitarrista.
Gracias a la plataforma Cooncert, este cantautor inglés actuó por primera vez en nuestro país. El pasado 8 de junio pudimos disfrutar de él en la Antiga Fàbrica Estrella Damm. A parte de hacer un repaso por sus canciones publicadas, también nos regaló una Soleá, confirmando que su paso por Andalucía ha dejado una huella considerable en su música y puede presumir de ello. En mi opinión, la impecable ejecución técnica de los temas eclipsó parte de la emoción en la interpretación. Tampoco ayudó el espacio, ya que a pesar de la buena acústica de la sala, la fábrica siempre me ha resultado un lugar muy frío para este tipo de conciertos. Aún así, se me hizo corto y volvería a repetir si viene a visitarnos de nuevo. Es curioso cómo a alguien como yo, que no soy capaz de escuchar un disco entero de flamenco, puede atraerle tanto este cantautor que mezcla este estilo con el folk. La autenticidad de su música y la originalidad de mezclar estos dos estilos y hacerlos encajar de manera tan natural, merecen un respeto absoluto.
Os dejo con el videoclip de Lights off, el tema que pinché en la radio y también con la primera canción que escuché de él.
Podéis escuchar esta recomendación en la Rayuela Musical Radio a partir del minuto 65:28.
El 18 de marzo salió a la venta el nuevo disco de Damien Jurado: Visions of us on the Land (Secretly Canadian, 2016), en el que repite con el mismo sello discográfico y con el productorRichard Swift. Este trabajo es la tercera y última parte del relato que empezó con Maraqopa (2012) y continuó con su anterior álbum Brothers and Sisters of The Eternal Son (2014), que fue top 6 en mi lista de mejores discos de 2014. El de Seattle cuenta en una entrevista que lo nuevo que ya está grabando no tiene nada que ver con la historia del individuo que desaparece de la sociedad para descubrir algunas verdades universales en una dimensión paralela e imaginaria. Con este recién estrenado álbum pone, así, punto y final a la trilogía.
En los 17 temas del disco hay espacio para todo y quizás por eso la portada es una pintura con varios elementos que por separado no tienen nada que ver, pero juntos forman un paisaje surrealista. Jurado incorpora influencias de la música que le gusta consiguiendo un disco de lo más variado y completo en cuanto a estilo, y muy difícil de catalogar en un único género. Encontramos ritmos medio tropicales a lo Bart Davenport en Lon Bella, baladas como And Loraine y Prisms, o Sam and Davy, a la que yo le he encontrado un parecido razonable con Great DJ de The Ting Tings. Luego están ONALASKA y Walrus, en las que parece que juega con el reggae y usa el falsete y los vientos para ello. Acaba el disco con tres temas en los que se pasea por el country-folk puro, sólo con voz y guitarra en Queen Anne y Orphans in the key of E.
Uno de los temas que más me gusta del disco es Exit 353. Fue el primer single y aprovecho para recomendaros el videoclip, protagonizado por el propio Damien Jurado. Creo que es una buena muestra del sonido setentero del disco.
Su gira europea pasa por diferentes ciudades de España. En todas, el concierto será en formato banda y tendrá de telonera a The Weather Station, una cantautora canadiense con una voz muy sensual. Se llama Tamara Lindeman y es también actriz. Debutó en 2008 con un EP y ha ido publicando material casi cada año. Su último trabajo es de 2015, un LP titulado Loyalty (Paradise of Bachelors, 2015), que es el que viene a presentar.
Great Lake Swimmers es una banda canadiense de folk que lleva en activo desde 2003. La última vez que nos visitaron fue en 2012, y desde entonces, han publicado un LP en 2015 y un EP este año. Este recién estrenado trabajo, se titula Swimming away (Nettwerk Productions, 2016). Tiene dos temas propios y dos versiones, una de Tom Waits y otra de PJ Harvey.
Este pasado sábado, día de Sant Jordi (23 de abril) estuvieron en el PopBar de Razzmatazz, en formato acústico con tres de su miembros (voz, banjo y guitarra y contrabajo). La telonera fue la arpista Mary Lattimore, que también acaba de publicar un EP. (Lo he escuchado una vez y me ha parecido muy experimental e interesante). Hoy actúan en Madrid, en la sala Taboo.
Os dejo con la cover que hacen de la preciosa The Desperate Kingdom of love de PJ Harvey, incluida en el nuevo EP.
Podéis escuchar esta recomendación en formato radiofónico a partir del minuto 61 del podcast de El sonido de las montañas al revés:
¿Qué sucede cuando ves a uno de tus artistas preferidos por sexta vez y desde la primera siempre le has puesto un 10? Pues eso mismo os voy a responder con esta crónica.
El concierto de ayer de Glen Hansarden la Sala Barts fue, objetivamente, de matrícula de honor. Es un genio, y con diez músicos (¡y qué músicos!) encima del escenario, la polivalencia está asegurada. Sección de cuerdas y de vientos para los arreglos orquestrales que caracterizan sus canciones, piano de cola para una pianista con voz dulce (y muy joven) para no olvidarnos de Marketa Irglova y The Swell Season, y un bajista, baterista y guitarrista que lo acompañan desde hace, por lo menos, ocho años (que es cuando yo los conocí en aquel concierto memorable del Primavera Sound 2008). La interpretación de todos ellos es impecable y dominan a la perfección los cambios de intensidad, una de las características que tienen la mayoría de cantautores folk que me gustan.
A todo este escenario, hay que añadirle la versatilidad del irlandés, que incluye, entre otras cosas, empezar el concierto a capella, subirse al segundo piso de butacas a cantar uno de mis temas preferidos de él (Say it to me now), versionar el Passing through de Leonard Cohen o invitar a su trombonista a hacer un dúo con él. Todo ello sin olvidar la conexión con el público, haciéndonos participar y contándonos la historia de algunas canciones, e incluso aceptando la petición de una chica de la primera fila para cantar con él el Falling slowly.
¿Qué más se puede pedir?, os preguntaréis. Pues, o me he convertido en una persona muy exigente con los directos, o necesito hacer "barbecho de conciertos" para resetear todas estas sensaciones. Y es que puedo afirmar que, desde el punto de vista más emocional de mi experiencia, Glen Hansard no me sorprendió ayer. Las otras cinco veces ya le había visto cantar a capella, entre el público o haciendo versiones con la banda. La naturalidad con los músicos que lo acompañan lleva a pensar que hay muchos momentos de improvisación, pero después de 6 conciertos, ya no me "engaña". Ya conozco todas sus cualidades y sé que como músico tiene todas las que yo le pido a un artista. De hecho, en 2013, superó en mi lista de mejores conciertos a Damien Rice. Pero, llegados a este punto, necesito algo más. La mejor droga ya no me pone suficiente, necesito la sobredosis definitiva que no me permita volver. Eso, o quitarme para siempre.
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Con motivo de su visita a Barcelona, Glen Hansard fue uno de los artistas que recomendé en la pasada Rayuela Musical Radio. El día del concierto coincidió con la publicación de A season on the line (2016), un nuevo EP de cuatro canciones inéditas. Dos de ellas grabadas con toda la banda que lo acompañó durante la gira de otoño y otras dos, descartes de las sesiones de grabación acústicas del LP.
Pasó algo muy curioso cuando Hansard anunció la salida del EP y enseñó la portada: Las redes sociales se llenaron de preguntas para saber si la ilustración era obra de Damien Rice y surgieron rumores de si estaban colaborando, ya que el dibujo se parece muchísimo al artwork que el irlandés usó en sus primeros discos. En cuanto Glen publicó el vídeo del adelanto en youtube, se desvaneció la ilusión al leer los créditos, en los que se nombra a Richard Hansard (imagino que su hermano) como autor del retrato. Precisamente ese primer tema, que lleva el mismo título que el disco que publicó el año pasado, Didn't he ramble (2015), es el que escogí para que sonara en la radio (a partir del minuto 59:31)
Os dejo con ella en directo, en su versión acústica;
Si algún lector/a de este blog es fan del sueco Kristian Matsson, seguramente estuvo en alguno de los cuatro conciertos que el cantautor escandinavo dio en nuestro país para presentar su último disco.
Yo estuve en el de la Sala Barts el pasado miércoles, porque aunque ya lo había visto varias veces, era la primera que tenía la oportunidad de disfrutar de él con banda. Así que no desaproveché la ocasión, a pesar de los 35 eurazos de la entrada.
Quien me conoce, sabe que siento gran admiración por The Tallest Man on Earth desde la primera vez que lo vi en directo en el Primavera Sound de 2009. Tanta, que consiguió que, al año siguiente, fuera a Sidecar a mi primer concierto sola por volver a verle. Es de esos artistas que en disco quizás no te llama demasiado la atención, pero cuando los ves en directo, tienen un aura especial que luego está siempre presente al escuchar su música. Nunca me habían atraído tanto los movimientos de un cantante en el escenario hasta que lo vi a él, porque aunque seguramente sean gestos estudiados (en su último videoclip aparece bailando danza contemporánea), encajan a la perfección con su música y parecen tan orgánicos como ella. Precisamente, hablando de bailar, escogí para que sonara en mi sección en la radio (a partir del 00:53:42 de este podcast), la canción Slow dance, uno de los temas con más instrumentación de Dark Bird Is Home (2015), su último trabajo.
Fue un verdadero placer para los oídos, la vista y la emoción, asistir a su concierto en Barcelona. Un sonido impecable, un setlist de lujo (combinando canciones él solo con temas con banda) y una implicación absoluta en todas y cada una de las interpretaciones. Piensas que es un crack con la voz y la guitarra hasta que llega Little Nowhere Townsy se sienta al piano a tocarla. Entonces lo elevas a otra categoría superior y allí se queda para siempre. Y es que no es solo el dominio del fingerpicking, es que las dinámicas que consigue y los gestos con los que las acompaña, no pueden ser más alucinantes. Por no hablar de las frases que en el disco las canta y en directo las habla, para que todos entendamos lo que nos está contando.
No se puede negar que los temas de Dark Bird is Home (2015) necesitan a la banda, pero él, sinceramente, creo que no. Tuve la sensación que sus canciones más nuevas sonaron más brillantes que en el disco, que los cuatro músicos estaban en todo momento presentes, pero siempre en un segundo plano, con Matsson un paso por delante en todos los sentidos. Siempre atento con ellos, eso sí, estirándose en el suelo durante el solo de pedal steel de uno de ellos, vibrando para que el público vibrara.
Se puede cambiar de guitarra en cada canción y llevar una afinación distinta en cada una de ellas, pero él, además, te convence de que tirar su púa por los aires al final de cada canción es la única manera de ser él mismo. Nunca un cierto grado de chulería me había parecido tan necesario para creerme la música de un artista. En definitiva, nunca creí que me enamoraría un poco más del hombre más alto del mundo.
Sigo con los mejores conciertos de la segunda mitad de 2015. Especial mención al Vida Festival, que me regaló tres de ellos.
OTHER LIVES - Bikini (Bcn) - 02/07/15
Como dije tras el concierto, estos chicos son unos máquinas y creo que es uno de los grupos que más me sorprende que no haya triunfado en nuestro país. Técnicamente son impolutos y hacen que parezcan naturales cada uno de los detalles del directo, que seguramente estén más que estudiados. Espero que no tarden tanto en volver como la última vez, porque no me voy a cansar de verlos.
XOEL LÓPEZ - Vida Festival (Vilanova i la Geltrú) - 03/07/15
Segunda vez que aparece el gallego por aquí (y no es la última). En este caso, su potencial de hombre orquesta creció con la magia del lugar (la barquita del festival), e hizo que su concierto fuera una especie de oasis emocional que acabó en éxtasis. Una pena que no haya vídeo del final de concierto, en el que lo di todo delante de la barca con De piedras y arena mojada.
BENJAMIN CLEMENTINE - Vida Festival (Vilanova i la Geltrú) - 03/07/15
Por un lado, tengo que confesar que no incluyo el disco de este hombre en mi lista de 2015, principalmente porque su timbre de voz me resulta un tanto cansino. Eso sí, verlo en directo fue como disfrutar del carisma personificado. Tiene algo sobrenatural, una energía que canaliza a través de su voz y del piano que lo hace único y especial.
THE WAR ON DRUGS - Vida Festival (Vilanova i la Geltrú) - 03/07/15
No recuerdo mucho de este concierto, pero tengo que confiar que las 5 estrellas que le puse al acabar el festival serían por algo. Sí me acuerdo de la sensación de estar allí y pensar "pero si suenan mejor que en el disco", y luego dejarme llevar por las emociones de los miles de fans allí presentes. A veces no hay razones musicales para aparecer en esta lista y creo que éste es el mejor ejemplo.
FATHER JOHN MISTY - Vida Festival (Vilanova i la Geltrú) - 04/07/15
Si en la primera mitad de 2015 hubo el concierto en el que más bailé, y el concierto en el que más salté, aquí llega el concierto en el que más rato estuve con la boca abierta, mi top1 del festival de Vilanova. Las razones las enumeré en su día aquí.
CÓMO VIVIR EN EL CAMPO - Festival Maldaltura (Llessuí) - 18/07/15
Uno de los grupos nacionales que más ganas tenía de ver en directo porque me los perdí dos veces, una en Hi Jauh USB? y otra en la fiesta de El Genio Equivocado. ¿Y qué mejor lugar que el Maldaltura, mi festival pequeño preferido, para ver a CVEEC? Qué actitud de los madrileños en el escenario, qué conexión con el público, qué acertados todos y cada uno de los comentarios entre canciones. Este año, la crónica del fin de semana en Llessui fue en forma de vídeo:
DAMIEN RICE - Iveagh Gardens (Dublin) - 12/07/15
No podía faltar en la lista mi Dios, que este 2015 lo he visto dos veces, una en el Primavera Sound, que me supo a muy poco y a la que sólo pude ponerle 4 estrellas, y ésta, que fue en su "casa" y con todos los "pluses" posibles. Una de las cosas que más me gusta de sus conciertos es escucharle hablar entre canción y canción, y la dosis de ello en Dublín fue considerable. El efecto sorpresa de la evolución del setlist fue menor por el antecedente en el festival de Barcelona, pero aunque hubiera visto su solo de clarinete en uno de mis bucles en youtube con él, fue un momentazo vivirlo en directo. Además, él siempre tiene un regalo para sus fans, y lo dejó para el final. The Blower's Daughter quizás es la canción que menos me gusta de él, pero que acabe el concierto subido a una silla, y tocándola y cantándola "a pelo", enlazándola con Creep deRadiohead, lo convirtió en la mejor guinda del pastel.
JERO ROMERO - Sonorama (Aranda de Duero) - 14/08/15
Llevo once ediciones consecutivas del Sonorama a mis espaldas, y este festival siempre aparece en mi lista de mejores conciertos del año. En 2015 no iba a ser menos, y es que el bolo que se marcaron "los Jero Romero", no tiene nombre. Seguramente tuvo mucho que ver la carga emocional de ser su despedida de los escenarios por tiempo indefinido. Ojalá vuelvan pronto, porque sus directos son, siempre, de matrícula de honor.
LOW - Bikini (Bcn) - 23/10/15
Cuando un regalo de cumpleaños de dos amigas aparece en esta lista, es que ha sido un regalo muy acertado. Aquí podéis leer la crónica del concierto, en la que comparto impresiones de mi primera vez con Low.
GASTELO - L'Oncle Jack (L'Hospitalet de Llobregat) - 07/11/15
He visto a Gastelo dos veces este año, en el mismo lugar, con setlist muy parecido y con el mismo formato (acompañada del maestro Iñaki García al piano). Se podría decir que la única diferencia entre las dos ocasiones son los eventos que tuvieron lugar entre los 5 meses que las separaron. ¿Qué quiero decir con esto? Que muchas veces, un concierto tiene 5 estrellas porque sucede en el momento adecuado, en el instante que más duele y que más cura a la vez. Y es que cuando me senté en primera fila no pensé que fuera a necesitar kleenex en más de una canción. Pocos artistas pueden emocionarme como ella con sus letras, y pocos pueden poner título a episodios de mi vida. Ella lo ha hecho ahora más que nunca.
XOEL LÓPEZ - Music Hall (Bcn) - 14/11/15
Creo que esto no había pasado ningún año, que un artista apareciera tres veces en la lista de mejores conciertos. Sólo demuestra una cosa, y es que Xoel López es grande en cualquiera de sus registros, ya sea solo, en teatro, en una barca en medio del bosque o en una sala con aforo para 500 personas con sold out. Si Paramales (2015) ya es un disco que rebosa optimismo, no os podéis imaginar cuando lo defiende en directo con toda la banda (con Miguel Rivera de Maga y Charlie Bautista entre otros musicazos). Brutal la energía que mantiene durante todo el concierto, la complicidad con la banda, lo que llega a transmitir al público sólo con su actitud. Y la de puntos que gana un artista, para mí, cuando se despide así de los que hemos pagado para disfrutar de su música:
Para ver los mejores conciertos del primer semestre de 2015, haz clic aquí.
Al hacer balance de este 2015 en cuanto a eventos conciertiles, he contado 54 de ellos. Dentro de estos, he encontrado 18 conciertos a los que les puse 5 estrellas, mi máxima puntuación. Iba a ordenarlos, pero he empezado y me resulta imposible, así que ahí van, por orden cronológico, cada uno de ellos. Como son muchos, los he dividido en dos artículos, aquí el primero de ellos, con los mejores conciertos del primer semestre de este año.
NELEONARD - La Capsa (El Prat de Llobregat) - 09/01/15
No hay vídeo para recordarlo, pero he de reconocer que la quinta estrella se la puse porque me dedicaron una de mis canciones preferidas.
El público de Madrid es de un planeta distinto al público de Barcelona. Eso es así, aunque duela. Y eso fue la razón principal de las 5 estrellas de este concierto. Qué queréis que os diga, a mí me pone mucho ver a gente dándolo todo en Siroco en un bolo de un grupo de Barcelona.
Flipé cuando escuché su voz al empezar el concierto. Parecía que tuviera un técnico de sonido en su laringe ajustando todo a la perfección. Hipnotizada estuve durante todo el concierto.
XOEL LÓPEZ - Can Massallera (Sant Boi de Llobregat) - 24/04/15
Si hay un artista nacional que no necesita a nadie en el escenario que lo acompañe, ése es Xoel López. Y así lo demostró en este concierto, con un setlist de lo más completo con el que adelantó sus nuevas canciones (aún no publicadas en ese momento), repasó éxitos de Deluxe y rescató temas de su proyecto con Félix Arias: Lovely Luna. Todo ello en modo hombre orquesta, tocando la guitarra, cantando con dos micros, haciendo la percusión con los pies y haciendo sus pinitos con el teclado y el ukelele.
Un concierto que empieza así (ver vídeo), sólo puede significar una cosa: conciertazo asegurado. Qué energía, qué saber hacer las cosas bien, qué manera de contar las canciones, qué tía crack. Y si encima acaba el concierto saltando al público y bailando conmigo, yo ya no puedo pedir más.
Nunca sabes cómo vas a salir de un concierto de Los Planetas. Puede ir muy bien o muy mal, y esta vez fue lo primero. Creo que no he saltado tanto este 2015 en un concierto como en éste. Da igual que Jota se quede sin aire cantando. Tienen tantos temazos que cuando tiran de ellos, todo queda eclipsado.
JORGE DREXLER - La Daurada (Vilanova i la Geltrú) - 14/06/15
Si en el concierto anterior fue en el que más salté y grité, en éste fue en el que más sonreí y bailé. Vaya fiesta la de Jorge Drexler y su banda. La anterior vez que lo vi fue en 2007, en el Teatre Joventut de l'Hospitalet, todos ahí sentaditos admirando su magia en acústico. Vaya diferencia. La conexión con el público la sigue cultivando y que se bajara a bailar con nosotros sólo hizo que aumentar la cercanía y sencillez que transmite. Grande maestro.
Hoy os traigo un grupo que es una de las referencias de muchos artistas que pasan por este blog y que nos ha visitado hace poco, el pasado 23 de octubre en la sala Bikini. Esta banda de Minnesota formada en el 93 tiene una larga discográfica que, sinceramente, no conozco y quizás debería conocer, ya que han publicado disco este año, Ones and sixes (2015) y me ha encantado. Sólo mirando un segundo la portada del álbum, se podría deducir que algo tiene que ver con Bon Iver, y es que, precisamente, lo han grabado en el estudio de Justin Vernon.
Low es de esos grupos que siempre he querido escuchar pero luego me los ponía y no me decían nada. Tengo la teoría que hay que tener una edad para disfrutar de algunos artistas, y creo que los 32 son para Low. Además, hace unos días tuve la suerte de verlos en directo en Barcelona y entendí perfectamente a la gente que los adora.
Foto de Jordi Vidal
Al principio del concierto me dio la impresión que faltaba algo, que la formación de tres se quedaba corta para crear esa atmósfera que los caracteriza en sus discos. Pero a medida que avanzaba el setlist, iba quedándome atrapada en lo esencial de los temas, y confirmaba de nuevo aquello de "menos es más". No echaba de menos ninguno de los arreglos del disco.
Este trío tiene la habilidad de sonar "oscuro" y brillar a la vez. Me cuesta mucho ponerle palabras a la sensación que tuve escuchándolos. Es algo así como que crean el decorado de la escena, muy tétrico y desolado, pero luego es como si pusieran unas lámparas que se van encendiendo intermitentemente, que no permiten que nadie tenga miedo ni caiga en la más profunda tristeza. Su música en directo puede hacerte llorar, sí, pero no son lágrimas de pena, son caricias en el corazón, esas que sólo determinados artistas consiguen transmitir al público. Pocas veces salgo de un concierto con la sensación de haber conectado con el grupo y que éste me haya devuelto la conexión.
Una de las cosas que más me impresionó fue la voz de ella. Me quedé alucinada con su dominio de la técnica, con la actitud y sensibilidad con la que interpreta, y con el perfecto tándem que forman cuando ella y Alan Sparhawk cantan juntos. Es una pena que, en los discos, el talento vocal de Mimi Parker quede en un segundo plano en la producción. Su voz en directo es mucho más brillante, más limpia. Estuve todo el concierto deseando que esta mujer se lanzara a sacar un proyecto en solitario. A ver si hay suerte y pronto tenemos una alegría.
Os dejo con uno de los momentos más especiales en Bikini, cuando tocaron su clásico Plastic Cup:
En la sección de octubre de El sonido de las montañas al revés, pinché una de mis canciones preferidas del nuevo disco, la que creo que es la más pop de todo el tracklist: What part of me. Una canción que, de tan sencilla en estructura y melodía, puede parecer hasta “tonta”. Además, parece que Alan y Mimi se ponen perfectamente en el papel de una pareja de adolescentes al cantarla. Os dejo con ella y con el podcast (Low a partir del 1:16:33):
Con 26 años parece que ha cogido carrerilla y no está dispuesto a perder el tiempo. Este verano ha publicado Carry the Ghost (2015), un disco que seguramente también estará en mi lista de 2015. Su música recuerda mucho a la de Ryan Adams o Glen Hansardy tengo la impresión de que cuando lo vea en directo podré compararlo hasta con mi admirado Damien Rice. Para ello, voy a tener que esperar un poco aún. Vendrá a Barcelona, solo con su guitarra, el 23 de enero, a la 2 de Apolo. Que nos visite ha sido posible gracias a la plataforma Cooncert y a la difusión que ha hecho mi blog de música preferido: Binaural. Así que aprovecho para volver a darles las gracias desde aquí.
Tuve que escoger una sola canción del disco para mi sección en la radio, y aunque me costó, finalmente me decidí por Slow Dancer, que fue la carta de presentación del álbum y precisamente es el primer track. En ella se ven los que para mí son tres de los puntos fuertes del disco de este cantautor de Olympia. Primero, el poder de su voz a solas con el piano (en otros temas es a solas con la guitarra). Luego, los coros de su hermana que encajan de maravilla. Y para acabar, lo bien que el resto de instrumentos acompañan las subidas emocionales de sus temas. Os dejo con el vídeo de la canción en directo en los estudios de KEXP:
También podéis escuchar esta recomendación en formato radiofónico a partir del 1:05:31 del siguiente podcast:
Ayer llegué a l'Auditori del Fòrum convencida de que iba a ver uno de los conciertos del año, ya que, por un lado, todo el mundo me había hablado maravillas del directo que Sufjan Stevens dio en el Primavera Sound 2011 y que yo me perdí; y por otro, porque iba a escuchar en vivo un disco que me parece una maravilla, como ya os dije por aquí.
Casi 50€ por un concierto no los pago todo los días, así que allí me fui a hacer cola una hora antes de que abrieran puertas para poder ver de cerca el espectáculo sublime que creía que iba a presenciar por ese precio.
Después de Austra, un grupo que en mi opinión sería un candidato perfecto para ganar Eurovisión, apareció Sufjan con su banda, arropados en todo momento por unas proyecciones fantásticas y muy acordes con cada canción.
Después de la intro con Redford (For Yia-Tia & Pappou), la banda interpretó cada una de las canciones del nuevo disco, sin dejar hueco a ninguna antigua. Death with dignity fue, como en el álbum, la carta de presentación. Y con ella yo ya vi que aquello no iba a ser como había soñado.
El de Michigan parecía un niño indefenso e inseguro que había salido al escenario a cantar sus canciones por primera vez. No venía a defenderlas con la actitud que ello requiere. La tensión de lo que podrían ser nervios acumulados o pánico escénico, provocó que desafinara en varias ocasiones y que el frío congelara toda la parte emocional del maravilloso álbum.
Se puede presumir de falsete, dominar la técnica de cantar con aire (susurro) y usar el ataque glótico para los agudos, pero si se hace, por favor, que sea con seguridad, transmitiendo al público que es tu decisión hacerlo así. Alejarse del micro en los momentos que los allí presentes más necesitan sentir al cantante cerca o que el técnico cargue la voz de mil efectos que rellenan todas las carencias (esto sucedía sobre todo cuando Sufjan cantaba al piano) es, al fin y al cabo, para mí, engañar a los fans.
A la media hora de concierto me dio la impresión que la voz de Stevens empezaba a mejorar, pero era una falsa alarma, porque a los 40 minutos aún se le oía suspirar de alivio al acabar alguno de los temas. Estaba claro que no se sentía cómodo y lo peor de todo es que, sin darse cuenta, estaba contagiando ese malestar a algunos de los asistentes (yo entre ellos).
Se intuía hacia dónde iba el desenlace del concierto tras el giro electrónico que la banda dio a Fourth of July y All of me wants all of you, haciéndolas crecer hasta acabarlas con un final extraornamentado. Si bien es cierto que esta estrategia dio un poco de juego al setlist - formado íntegro por el tracklist de Carrie & Lowell (2015), que en general es bastante plano y carece de dinámicas -, a mí me pareció un poco fuera de lugar si lo que se venía a presentar era un disco delicado y altamente emocional. Pero como decía, era el presagio de cómo acabaría el concierto: un pasaje instrumental excesivamente largo para mi gusto (más de 10 minutos), en el que la banda parecía querer emular a Sigur Rós o los mismísimos Pink Floyd.
Estos fueron, para mí, los puntos débiles del concierto, y lo que hizo que un directo de cinco estrellas acabara siendo de cuatro. Pero no quiero que esto parezca una crónica en la que pese sólo lo malo. Hubo muchas cosas buenas, empezando por los musicazos que lleva en su banda. Qué manera de tocar y qué manera de moverse por el escenario. Mi favorita, Dawn Landes, la chica que lo acompaña, que pasó por todos los instrumentos e hizo una actuación impecable de coros. Eso hizo que mis momentos preferidos del concierto fueran cuando cantaban a dúo, especialmente en el bis, con los hits que la mayoría estábamos esperando.
Con los primeros arpegios de John Wayne Gacy Jr. llegó la piel de gallina, el único instante en el que el estadounidense rozó las altas expectativas que yo tenía. No recordaba tres minutos tan extremadamente intensos durante un concierto. Debió de ser la emoción acumulada que por fin pudo liberarse. El cierre con Chicago hizo quese me olvidara por completo el niño que había visto al principio del concierto. Me encontré entonces con un Sufjan Stevens sin miedo, y que llenaba el escenario enorme que tenía bajo sus pies.
Me fui a casa dándole vueltas a su actuación, y sigo haciéndolo. ¿Puede ser que la temática de un disco se apodere tanto del artista? ¿Puede ser que cantar sobre tu tumultuosa infancia te teletransporte a esa época y acabes actuando como un niño? Después de lo de ayer, creo que no hay nadie mejor que Sufjan para responder a estas preguntas.
Otro artista que he tenido el placer de ver por primera vez en directo este verano, ha sido Josh Tillman, más conocido como Father John Misty. Fue uno de los cabeza de cartel del Vida Festival y vino a presentar su nuevo disco I love you, honeybear (2015), producido, por cierto, por mi admirado Jonathan Wilson. Su concierto fue, para mí, el top1 del la segunda edición del ya consagrado evento en Vilanova i la Geltrú.
El exbatería de Fleet Foxes dio una lección absoluta de actitud en el escenario, sin abandonar nunca el control de la voz y respondiendo siempre a la reacción del público, que retroalimentaba su derroche de implicación en cada una de las canciones. Sus movimientos sensuales de cadera, su manera seductora de moverse por el escenario y momentazos como el de subirse al bombo a bailar cual podio o el de tirar la guitarra para que el backliner la cogiera al vuelo, hicieron que hombres y mujeres allí asistentes se quedaran hipnotizados a la vez que excitados por la energía del estadounidense. Después de tanta actividad, yo esperaba con ansia Bored in the USA, una de mis preferidas del álbum, una especie de parodia sobre la sociedad estadounidense y donde Tillman hace un juego de palabras con el clásico de Bruce Springsteen. Llegó el momento, y el artista con alma de crooner no defraudó y se acabó de meter al público en el bolsillo.
Su último videoclip, del tema The night Josh Tillman came to our apartment, creo que no puede retratar mejor su persona o el personaje que quiere hacernos creer que es. Y es que Tillman es un artista que se ama y no puede evitar gritarlo a los cuatro vientos.
Su soundcloud está bastante movidito últimamente. Por un lado, tras publicarse el álbum de Ryan Adams en el que versiona el 1989 de Taylor Swift, Tillman subió su reinterpretación de lo que Adams llamaba una cover "clásica" al estilo de The Smiths y Bruce Springsteen. Él, en cambio, hacía su aportación con su versión a lo The Velvet Underground. Según explican en Pitchfork, el motivo de todo fue un sueño de Tillman, y aunque los tracks han sido eliminados ya del soundcloud, aún corren por Youtube (Blank Space y Welcome to New York) y están en la web del propio Father John Misty.
Por otro lado, hace unos días ha publicado una nueva canción que de momento "aguanta" en su soundcloud. Se titula The Memo y suena así:
También podéis escuchar esta recomendación en formato radiofónico a partir del 1:17:54 del siguiente podcast:
A pesar de que ha venido muy a menudo a nuestro país últimamente, no ha sido hasta este verano, en el Vida Festival, que he podido ver en directo a uno de los cantautores más valorados de Inglaterra: Neil Halstead.
Este veterano lleva dando guerra desde que empezó con Slowdive, para luego seguir en Mojave 3 y finalmente centrarse en su carrera en solitario. Después de su álbum de debut, Sleeping on roads (2002), publicó dos discos con la discográfica de Jack Johnson: Oh! Mighty Engine (2018) y lo último, Palindrome Hunches (2012). El año pasado se lo pasó girando por festivales con la vuelta de su primer grupo, Slowdive, que volvieron a reunirse en 2014 tras dejarlo hace 20 años.
Como decía, tuve el placer de verle el pasado julio por primera vez, con el plus de ser el concierto que daba el pistoletazo de salida del festival que se celebra en mi pueblo. ¡Y qué manera de empezar! Halstead fue capaz de mimetizarse con el escenario más bonito en el que he visto nunca un concierto: una barca en medio de un bosque de pinos. No sé quién disfrutó más, si los asistentes al festival o los pájaros que descansaban aquella tarde en los árboles de la la Masia d'en Cabanyes. Podéis intuir la atmósfera que llegó a crear el inglés viendo el vídeo que grabé de una de mis canciones preferidas de él, Full moon rising. También recomiendo que escuchéis la canción que escogí para mi sección en la radio, Chasing rainbows, una rareza en directo que aparece en spotify en un EP titulado Spin the bottle (2013).
A partir del 1:11:26 podéis escuchar esta recomendación en formato radiofónico:
Sigo poniendo al día el blog con entradas que tenía pendientes. Es el turno hoy de un grupo del que ya os había hablado por aquí: Other Lives. Repiten porque este año han sacado disco y porque el pasado 2 de julio vinieron a Barcelona a presentarlo por primera vez en sala (hace unos años formaron parte del cartel del Primavera Sound 2012). Era la segunda vez que los veía e igual que la primera, quedé impresionada de lo metódicos, precisos, impecables y épicos que pueden llegar a sonar.
El concierto fue posible gracias a una plataforma que os quiero recomendar desde aquí. Se llama Cooncerty si no la conocéis, os invito a ello. Podéis entrar y votar a los artistas que queréis que vengan a nuestro país. Si consiguen suficientes votos, ellos se encargan de hacer realidad esa petición de los fans. Me parece una idea fantástica para los que disfrutamos de la música en directo, la verdad.
El nuevo trabajo de estos tres chicos se titula Rituals (2015), un álbum que tras escucharlo, creo que no tiene ningún hit que destaque, pero que está plagado de pasajes vocales e instrumentales muy interesantes que podrían formar parte perfectamente de la banda sonora de alguna película de ciencia ficción.
La canción que escogí del disco para poner en mi sección en la radio se titula Easy Way Out y a diferencia del resto, a las que dedicaron un mes a cada una para grabarlas, ésta la compusieron a pocas semanas de entrar al estudio y en una noche la tenían lista, convirtiéndose en la producción más rápida del tracklist. Podéis escuchar cómo suena en directo en el siguiente vídeo.
También tenéis esta recomendación en formato radiofónico a partir del 1:06:22 del siguiente podcast:
A finales de junio tuve el placer de ir al concierto que Julie Doiron dio en el Heliogàbal. Todos los asistentes pudimos disfrutar del talento de la canadiense, que junto a su marido (le acompañaba a la guitarra), se mostró cercana con el público y con una naturalidad desbordante. Sólo había que mirarla para ver en su sonrisa constante que estaba disfrutando como una niña, a la vez que deleitaba a todos los allí presentes. Sin ninguna duda, su actitud en el escenario y su voz desprenden una personalidad que la hacen especial como cantautora folk.
Sus inicios en el mundo de la música fueron en los 90, cantando y tocando el bajo en el grupo Eric’s Trip. En 1996, tras la disolución de la banda, empezó su carrera en solitario, publicando ocho álbumes con el sello Jagjaguwar records. Para So many days (2012), su último LP hasta la fecha, fichó con otra discográfica. Este verano, con motivo de su gira por España, Acuarela publicó un 7” de edición limitada (sólo 75 copias), que tiene la particularidad de estar cantado en castellano. En él ha adaptado dos de sus canciones a nuestra lengua: Swan Pond y Yer Kids, de su disco Woke Myself Up (2007).
En la sección de junio de la Rayuela Musical Radio, puse una canción que me gusta mucho de ella. Se titula By the lake y tiene una letra muy bucólica. Podéis escucharla a partir del 1:01:32 del siguiente podcast: