Otro artista que también pasó por el Faraday y me encandiló con su directo es Jonathan Wilson, un músico americano de esos polifacéticos: cantante, compositor, multiinstrumentista, productor y gran guitarrista, como demuestra en sus conciertos. En solitario tiene sólo dos discos y un EP, pero ha colaborado con infinidad de grupos: Roy Harper, Dawes, Vetiver, Jonathan Rice, Bonnie Prince Billy o Elvis Costello. En 1995 formó la banda Muscadine, con la que publicó un solo disco en el 98.
Os lo recomiendo hoy por aquí porque fue uno de los mejores conciertos a los que fui en 2013. Un sonido impecable y unos solos de guitarra que te dejaban con la boca abierta, sin necesidad de entender mucho del tema (ni de solos, ni de guitarras, ni de músicos con aspecto hippie que parece que vengan de otra época).
Su último trabajo, Fanfare (2013), fue uno de mis discos preferidos del año pasado, y quizás no habría estado ahí si no fuera por la experiencia de haberlo visto en directo, ya que estilísticamente se aleja bastante de la música que me gusta.
Este año, rompo con mis principios antifestivales que sólo aportan el “cartel”, y vuelvo al Primavera Sound con tal de volver a verle (sólo el día que toca él, por eso, el sábado).
Os dejo con el videoclip de Love to love, uno de los singles de su último disco, una canción perfecta tanto para escucharla conduciendo por una recta infinita y con las ventanas bajadas como para corearla a grito "pelao" en la primera fila de su concierto en el PS. Sin ninguna duda, allí me encontraréis.
También podéis escuchar esta recomendación en el podcast de "El sonido de las montañas al revés", a partir del minuto 50:25.
