Mostrando entradas con la etiqueta Sufjan Stevens. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sufjan Stevens. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de enero de 2016

Mejores discos de 2015

En mi sección en el programa El sonido de las montañas al revés de Radio Gavà, suelo hacer recomendaciones de novedades discográficas o descubrimientos a nivel internacional, ya que Eva se encarga de la parte nacional. Así que echando un vistazo a las listas de este año (2ª temporada y 3ª temporada), se pueden intuir mis discos preferidos de 2015:

Para la última Rayuela Musical Radio del año, en cambio, hice un resumen de 2015 a nivel nacional, con los discos que más me han gustado. Podéis escuchar la sección a partir del 0:50:46 del siguiente podcast o leer el texto a continuación, donde explico por qué he elegido estos discos y no otros. 



En 2015 sacaron disco mis dos “dioses”: Zahara y Xoel López. Ambos no me han decepcionado y han publicado dos álbumes que, para mí, están entre lo mejor del año que acabó. Además, hace unos días, hicieron esta colaboración, en la que empiezan versionando a Band of Horses para continuar con el Funeral de ella y enlazarlo con Historia Universal de él. Luego han repetido en el fin de gira que la de Úbeda hizo en Madrid y también hay algún vídeo del momento. De verdad que parece que las dos voces hayan nacido para cantar juntas.

(Leer reseña aquí)

Empiezo con Zahara y su Santa, para el que ha creado su propia discográfica al más puro estilo Juan Palomo. Es su cuarto disco ya y el título divino le viene como anillo al dedo, ya que en él da motivos suficientes para que el lenguaje compartido entre la música y la religión pueda mantenerse entre sus fans como yo.

He escogido como canción perfecta del álbum: El frío, que ha sido el último single que ha presentado con un videoclip dirigido por la omnipresente Lyona. Es la canción más tranquila del disco, junto a la que lo cierra, y quizás no es la mejor muestra para adivinar lo que hay en él, pero sigue siendo mi Zahara preferida, la que cuenta cosas como el fin de una relación de una manera tan sencilla y con muy pocos adornos, como si te lo susurrara al oído desde la esencia de la emoción.




Como decía antes, el gallego Xoel López ha sacado disco también este año e igual que el de Zahara, me ha encantado por lo completo que es. Se titula Paramales, y el nombre le viene muy bien, ya que son canciones que rebosan positivismo, el mejor antídoto para combatir todos los males (el track 3 precisamente se titula así: Antídoto). También hay un tema en gallego y otro compuesto por su corista en la banda y creo que también compañera sentimental: Lola Garrido. El álbum empieza con Patagonia, que parece la segunda parte del hit del disco anterior: Tierra, ya que ambas canciones comparten estructura (canciones sin estribillo que cuentan una historia lineal). También encontramos temas con ritmos tropicales como el que elegí para que sonara en la radio, que se titula Yo sólo quería que me llevaras a bailar.
Hace unos meses tuve el placer de escucharlas todas en directo y la verdad es que Xoel López tiene la fórmula para meterse a su público en el bolsillo. Desde el minuto uno, todos los que llenamos la sala Music Hall no pudimos dejar de bailar.





Otro de mis discos preferidos de este año, llega de la mano de un cantautor que lleva ya más de ocho años dando en la llaguita con sus letras y que desde 2012 nos tenía en vela esperando su nuevo trabajo. Es Ramon Rodríguez, más conocido por su nombre artístico The New Raemon y ha vuelto con Oh Rompehielos, un disco como la copa de un pino, que no creo que haya decepcionado a ninguno de sus fans. Es un trabajo no apto para recientes decepciones emocionales, corto (dura poco más de media hora) pero intenso, perfecto para escuchar en bucle.

Para el décimo cumpleaños de su proyecto en solitario está preparando con su sello discográfico BCore una reedición de La dimensión desconocida en vinilo junto a un disco en directo de la presentanción en Apolo en 2009, además de un libro para recoger todo lo ocurrido en esta década. Este año, además, publica un disco con Ricardo Lezón de McEnroe y en febrero anunciará más fechas.

Mi canción preferida de Oh rompehielos es El Yeti, pero como ya hablé de ella aquí, en la radio pinché otro de los temazos del disco: Mientras sea intruso.



Si antes hablaba de Zahara, en 2015 dentro del panorama nacional hubo otra mujer que lo petó con su disco. Ella es Tulsa y se estrena con Gran Derby Records (antes era de Subterfuge). El álbum, que se titula La calma chicha, es la vuelta tras Espera la pálida (2009), su anterior LP. Aún así, supimos de ella hace menos, ya que tuvimos noticias de su retorno con Ignonauta, un experimento cinematográfico que consiste en un cortometraje de 15 minutos con 3 canciones suyas y que rodó en Nueva York en 2012.

También tuve el placer de verla en directo en 2015, en el Sonorama, y pese a estar programada en el escenario más pequeño del festival, fue un conciertazo. Me parece una artista con muchísima personalidad, y en el directo se nota.
Miren Iza no iba a ser menos con las conexiones entre artistas. En este disco hay una canción en la que canta Ricardo Lezón de McEnroe y el álbum lo ha producido Charlie Bautista, que a parte de tocar con ella, también está en la banda de Xoel López (y en la de "mil" grupos más, por cierto).

La canción que más me gusta del disco es Los amantes del puente, pero igual que en la anterior recomendación, ya hablé de ella aquí, así que escogí para la radio Ay, el tema más corto y desnudo de arreglos del álbum. Casi parece una nana.

_____

También destacaría de 2015 los discos de Alfredo González, Hazte Lapón, Karenin y La Bien Querida. Algunos, al haber sido publicados a final del año o en una época de poco tiempo para escuchar música, no he podido disfrutarlos suficiente, pero sé que habrían acabado en el top o se acabarán convirtiendo en discazos con el tiempo: como el de Ricardo Vicente o el de Fabián. Tampoco quiero olvidarme de nombrar canciones de 2015 que las he escuchado en bucle, como Casi cuela de Neleonard, Crece de Modelo de Respuesta Polar, Mil razones de Luis Brea o Ullapool de Combray.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Lo que la musa de Denison Witmer nos dejó



Denison Witmer es otro de esos artistas que han visitado nuestro país gracias al apoyo de los fans en la plataforma Cooncert. El pasado 28 de octubre pude disfrutar de su directo en el Heliogàbal. Fue un concierto cercano e íntimo en el que el cantautor nos deleitó a los "cuatro gatos" allí presentes con una interpretación muy sincera de un setlist formado por canciones antiguas y nuevas. Destacar, de entre las clásicas, el final del concierto, en el que Witmer tocó y cantó desenchufado una de sus joyas más delicadas, Are you a dreamer?, el tema homónimo del que para mí también es su mejor disco. Un trabajo que, por cierto, acaba de reeditar con motivo de su décimo cumpleaños. Estaba claro que era una buena oportunidad de hacerme con una copia del vinilo y llevármelo a casa firmado.

Entre las canciones de su último álbum, en el que colaboraron artistas como Sufjan Stevens (compañero de sello discográfico), William Fitzsimmons o Dawn Landes, sonaron también dos que me encantan : Take more than you need (fue una de mis canciones preferidas de 2013) y Constant muse, que es quizás el tema más directo del disco. Habla de sus primeros años como músico, sobre la decisión de seguir haciendo "aquello que le ha escogido a él, y no algo que él haya escogido": la música. Es, con diferencia, su canción más escuchada en spotify y sonó en la Rayuela Musical Radio de octubre. 

Así sonó en acústico en Barcelona:

También podéis escuchar esta recomendación en formato radiofónico a partir del 1:20:49 del siguiente podcast:

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Sufjan Stevens y el niño que (aún) lleva dentro

Foto de Dani Cantó

Ayer llegué a l'Auditori del Fòrum convencida de que iba a ver uno de los conciertos del año, ya que, por un lado, todo el mundo me había hablado maravillas del directo que Sufjan Stevens dio en el Primavera Sound 2011 y que yo me perdí; y por otro, porque iba a escuchar en vivo un disco que me parece una maravilla, como ya os dije por aquí

Casi 50€ por un concierto no los pago todo los días, así que allí me fui a hacer cola una hora antes de que abrieran puertas para poder ver de cerca el espectáculo sublime que creía que iba a presenciar por ese precio. 

Después de Austra, un grupo que en mi opinión sería un candidato perfecto para ganar Eurovisión, apareció Sufjan con su banda, arropados en todo momento por unas proyecciones fantásticas y muy acordes con cada canción.
Después de la intro con Redford (For Yia-Tia & Pappou), la banda interpretó cada una de las canciones del nuevo disco, sin dejar hueco a ninguna antigua. Death with dignity fue, como en el álbum, la carta de presentación. Y con ella yo ya vi que aquello no iba a ser como había soñado.

El de Michigan parecía un niño indefenso e inseguro que había salido al escenario a cantar sus canciones por primera vez. No venía a defenderlas con la actitud que ello requiere. La tensión de lo que podrían ser nervios acumulados o pánico escénico, provocó que desafinara en varias ocasiones y que el frío congelara toda la parte emocional del maravilloso álbum. 
Se puede presumir de falsete, dominar la técnica de cantar con aire (susurro) y usar el ataque glótico para los agudos, pero si se hace, por favor, que sea con seguridad, transmitiendo al público que es tu decisión hacerlo así. Alejarse del micro en los momentos que los allí presentes más necesitan sentir al cantante cerca o que el técnico cargue la voz de mil efectos que rellenan todas las carencias (esto sucedía sobre todo cuando Sufjan cantaba al piano) es, al fin y al cabo, para mí, engañar a los fans. 

A la media hora de concierto me dio la impresión que la voz de Stevens empezaba a mejorar, pero era una falsa alarma, porque a los 40 minutos aún se le oía suspirar de alivio al acabar alguno de los temas. Estaba claro que no se sentía cómodo y lo peor de todo es que, sin darse cuenta, estaba contagiando ese malestar a algunos de los asistentes (yo entre ellos). 

Se intuía hacia dónde iba el desenlace del concierto tras el giro electrónico que la banda dio a Fourth of July y All of me wants all of you, haciéndolas crecer hasta acabarlas con un final extraornamentado. Si bien es cierto que esta estrategia dio un poco de juego al setlist - formado íntegro por el tracklist de Carrie & Lowell (2015), que en general es bastante plano y carece de dinámicas -, a mí me pareció un poco fuera de lugar si lo que se venía a presentar era un disco delicado y altamente emocional. Pero como decía, era el presagio de cómo acabaría el concierto: un pasaje instrumental excesivamente largo para mi gusto (más de 10 minutos), en el que la banda parecía querer emular a Sigur Rós o los mismísimos Pink Floyd.


Estos fueron, para mí, los puntos débiles del concierto, y lo que hizo que un directo de cinco estrellas acabara siendo de cuatro. Pero no quiero que esto parezca una crónica en la que pese sólo lo malo. Hubo muchas cosas buenas, empezando por los musicazos que lleva en su banda. Qué manera de tocar y qué manera de moverse por el escenario. Mi favorita, Dawn Landes, la chica que lo acompaña, que pasó por todos los instrumentos e hizo una actuación impecable de coros. Eso hizo que mis momentos preferidos del concierto fueran cuando cantaban a dúo, especialmente en el bis, con los hits que la mayoría estábamos esperando.
Con los primeros arpegios de John Wayne Gacy Jr. llegó la piel de gallina, el único instante en el que el estadounidense rozó las altas expectativas que yo tenía. No recordaba tres minutos tan extremadamente intensos durante un concierto. Debió de ser la emoción acumulada que por fin pudo liberarse. El cierre con Chicago hizo que se me olvidara por completo el niño que había visto al principio del concierto. Me encontré entonces con un Sufjan Stevens sin miedo, y que llenaba el escenario enorme que tenía bajo sus pies. 

Me fui a casa dándole vueltas a su actuación, y sigo haciéndolo. ¿Puede ser que la temática de un disco se apodere tanto del artista? ¿Puede ser que cantar sobre tu tumultuosa infancia te teletransporte a esa época y acabes actuando como un niño? Después de lo de ayer, creo que no hay nadie mejor que Sufjan para responder a estas preguntas. 

miércoles, 17 de junio de 2015

"Carrie & Lowell" o la emoción hecha disco


En la sección de mayo de la Rayuela Musical Radio presenté algunas de las novedades de 2015, que seguramente estarán en mis listas de lo mejor del año. 

La primera de ellas es la maravilla de disco que se ha marcado Sufjan Stevens, del que, por cierto, aún no he leído una mala crítica. El de Michigan ha dado de lleno tocándonos a todos la fibra en este álbum, delicado y emocional. En definitiva, un tracklist no recomendado para los días de bajón, ya que fácilmente te hundirá aún más. 

Una de mis canciones preferidas de él, Should have known better, fue el segundo adelanto de Carrie & Lowell (2015). El tema narra una escena dramática de su infancia, y aunque en principio parece todo muy cortavenas, al final parece que hay esperanza y el presente ayuda a superar los resquicios que quedan de aquel trauma. 

Sufjan Stevens estará en el auditori del Fòrum el 29 de septiembre junto a Austra. A ver si el concierto es tan memorable como dicen que fue el del Primavera Sound 2011. Yo ya tengo mi entrada y por cierto, hacía mucho que no pagaba tanto por un concierto: 48.5€


Podéis escuchar esta recomendación en formato radiofónico a partir del 1:01:09 del podcast de El sonido de las montañas al revés:

jueves, 3 de abril de 2014

Una canción perfecta: The National - I need my girl


The National es un grupo americano de rock formado en 1999. Matt Berninger, el cantante, puede presumir de su voz de barítono, pero tiene mucha suerte de su banda, ya que no toca ningún instrumento y para escribir las canciones se basa en lo que ellos componen, sin necesidad de tener una libreta llena de letras, según afirma. 

Su último trabajo, Trouble will find me (2013), es su sexto álbum de estudio, y fue uno de los discos más alabados de 2013 (En Pitchfork lo puntuaron con un 8.4, por ejemplo). En él, colaboran varios artistas de renombre: St. Vincent, Sharon Van Etten, Sufjan Stevens and Richard Reed Parry de Arcade Fire, entre otros. Es precisamente en el que se incluye la canción que escogí como canción perfecta para la radio y que también es el último single, I need my girl. El título y la letra tienen un carácter muy teenager, de dependencia absoluta hacia el amor, que se aleja de la sonoridad del tema, repleto de arreglos que hacen que suene muy maduro y nada adolescente. 

Os dejo con el videoclip, que es una verdadera preciosidad y con la letra:


Si los queréis ver en directo, estarán en la jornada del viernes del Primavera Sound.

I need my girl

I am good, I am grounded
Davy says that I look taller
I can’t get my head around it
I keep feeling smaller and smaller
I need my girl
I need my girl

Remember when you lost your shit and
Drove the car into the garden
And you got out and said I’m sorry
To the vines and no one saw it
I need my girl
I need my girl

I’m under the gun again
I know I was the 45% of then
I know I was a lot of things
But I am good, I am grounded
Davy says that I look taller
I can’t get my head around it
I keep feeling smaller and smaller
I need my girl
I need my girl

There’s some things that I should never
Laugh about in front of family
In a week we’ll be together
Try to call you when I’m landed
I need my girl
I need my girl

Remember when you said I’m sorry
To the vines and no one saw it
I’ll try to call you from the party
It’s full of punks and cannonballers
I need my girl
I need my girl

I’m under the gun again
I know I was the 45% of then
I know I was a lot of things
But I am good, I am grounded
Davy says that I look taller
I can’t get my head around it
I keep feeling smaller and smaller
I need my girl
I keep feeling smaller and smaller
I need my girl
I keep feeling smaller and smaller

También podéis escuchar esta recomendación en formato radiofónico a partir del minuto 52:48 del podcast del programa "El sonido de las montañas al revés":


sábado, 14 de diciembre de 2013

Especial Indievillancicos: Sufjan Stevens


El segundo villancico que escogí para el "Especial Navidad" de la última Rayuela Musical de 2013 en la radio fue "That was the worst Christmas ever" de Sufjan Stevenscantautor y músico estadounidense que ya había hecho acto de aparición por aquí con motivo de su canción perfecta John Wayne Gacy Jr.

El tema navideño con título desesperanzador relata una escena dantesca en la que el padre tira los regalos a la estufa de leña y la hermana se escapa con sus libros, y acaba con la cantinela de “Noche de paz, noche de amor”, como dando a entender que por mucha navidad que sea, si las cosas van mal, no se pueden ocultar (o por lo menos es lo que yo interpreto xD). Está incluido en su álbum Songs for Christmas (2006), que fue grabado de manera muy original, mediante una especie de experimento. Sufjan empezó en diciembre de 2001, y cada año hasta el de su publicación, excepto 2004, grabó durante una semana de diciembre, algunos canciones navideñas en su casa, con colaboraciones de músicos y amigos.

Entre su discografía encontramos álbumes muy diferentes y basados en conceptos bastante dispares, haciendo imposible encasillarlo en un estilo concreto. Por ejemplo, si escuchas su disco Enjoy your rabbit (2002), que es sobre el zodíaco chino, dirías que hace electrónica. Si en cambio escuchas Michigan (2004) o Illinois (2005), dedicados a esos dos estados, dirías que es un experto en instrumentación sinfónica. Si te pones con el Seven Swans (2004), encontrarás una colección de canciones religiosas, y si, como yo, te pones a buscar discos de villancicos molones, te encontrarás que el señor tiene dos, el que ya os he comentado y Silver & Gold (2013)

Sus dos últimos trabajos, de 2010, quizás son más “normales”: un EP extendido All Delighted People, y The Age of Adz, otra vez conceptual, con un tracklist basado en Royal Robertson, un artista gráfico americano.

Os dejo con dos vídeos, el segundo de ellos en directo (Sufjan con alas y tirando globos de Papa Noël al público xD). 



También podéis escuchar el tema en Spotify, y si además queréis escuchar mi voz recomendándolo, escuchad el podcast a partir del 54:02 a continuación:




jueves, 21 de febrero de 2013

William Fitzsimmons


Yo creía que os había hablado ya de este cantautor y multiinstrumentista barbudo, pero revisando el blog, veo que no, así que os lo presento. Se llama William Fitzsimmons, nació en el 78 y es de Illinois.  

En 2005 publicó su primer LP Until When We Are Ghosts, autoproducido y grabado en su casa de Pennsylvania. El mismo procedimiento usó un año después para su segundo álbum, Goodnight (2006), en el que colabora, en una canción, Ingrid Michaelson. En 2008 grabó en estudio The Sparrow and the Crow. con un par de colaboraciones femeninas (Caitlin Crosby, Priscilla Ahn) y una masculina (Marshall Altman). En 2010 se le fue la olla (xD) y se tiró a la piscina con un disco muy curioso. Derivatives tiene 4 remixes de temas anteriores y hasta una versión de I kissed a girl, una canción de Kate Perry

Después de la tormenta (divorcio de sus padres, entre otras cosas) llegó la calma con Gold in the Shadow (2011), su último disco por el momento. En él hay una colaboración muy acertada con Julia Stone y nueve canciones más que rebosan sensibilidad y que estremecen gracias a la voz susurrada del cantautor. Él define los temas del disco como "un enfrentamiento a sus demonios, a sus errores del pasado y al espectro de la enfermedad mental que le ha perseguido la mayor parte de su vida" (ha trabajado de terapeuta en un psiquiátrico). Así que os podéis imaginar la oscuridad y la tristeza de su música en este disco, a pesar de ser su trabajo más optimista. 

Te gustará si te gustan Sufjan Stevens y Iron & Wine

Os dejo con la canción que ha hecho que escribiera esta entrada. Curiosamente, no es suya, sino una versión de un clásico de The Smiths: Please please please let me get what I want, que forma parte de la banda sonora de la maravillosa película [500] Days Of Summer.




Y de regalo, un documental sobre él: 


jueves, 1 de noviembre de 2012

Sufjan Stevens - John Wayne Gacy. Jr.


Hay canciones de este cantautor estadounidense que me parecen una obra de arte, y ésta, que lleva el nombre de un asesino en serie, es una de ellas. Forma parte de su disco Illinois, de 2005, y comparte tracklist con otras que también podrían estar en esta sección: Chicago, Casimir Pulaski Day y The man of Metropolis steals our heart

 A ver si pronto tengo la oportunidad de verlo en directo, que me han dicho que crea todo un universo en sus conciertos.